Estimados amigos:

Bienvenidos al Santuario Purísima de Lo Vásquez

Hablar del Santuario de la Virgen Purísima de Lo Vásquez, es hablar de un lugar que ha sido acogido en el corazón de tantos peregrinos y peregrinas por generaciones y generaciones. Han sido más de 170 años donde año a año, día a día, los fieles llegan para pedir, agradecer y buscar el consuelo en los brazos de la Virgen María. Es que, a través de la contemplación de las imágenes sagradas, se atestigua la esperanza de sentir más fuerte la cercanía de Dios que abre el corazón a la confianza de ser escuchados y respondidos en los deseos más profundos. El Santuario es un lugar privilegiado donde expresar la bella tradición de oración, de devoción y de confianza en la misericordia de Dios inculturada en la vida de todos los pueblos.

Nuestro Santuario, y todos los Santuarios, siguen siendo hoy en nuestros días y, en todas las partes del mundo, un signo distintivo de la fe sencilla y humilde de los creyentes que encuentran en estos lugares sagrados, la dimensión básica de su existencia creyente. Aquí experimentan profundamente la cercanía de Dios y la ternura de la Virgen María.

La gran afluencia de peregrinos, la oración humilde y sencilla de quien llega a los pies de la Virgen, alternada con las celebraciones litúrgicas, nos muestran las tantas gracias que muchos creyentes atestiguan haber recibido.

Les invito a que, en medio de la vida, a menudo frenética de nuestros días, cada visita al Santuario les conceda encontrar un momento de descanso, de silencio y de contemplación. Que surja la nostalgia de Dios y les permita volver a descubrirse en la misericordia de Dios y recuperar las fuerzas necesarias para la conversión.

Que la Virgen Purísima de Lo Vásquez les proteja y les cubra con su manto maternal.

Unidos en la oración,


Atte.,

Pbro. Andrés Valenzuela Acevedo
Rector
Santuario Purísima de Lo Vásquez